Atención, al cliente

Buscas el número desesperado, por que ya van días diciendo que hay que arreglarlo, y uno no es capaz de todo, a veces, en contadas ocasiones, necesita ayuda.
Lo primero que oyes es un contestador, de esos a los que odias escuchar, y más aún hablar, y te pide que repitas un número, que gritas sin cesar a una máquina que parece reírse de ti. Después llega la música, elegida por especialistas, y que no tiene otra función que la de tranquilizarte, pero que como tantas cosas, no hace más que desesperarte en un grado incontenible.
Para cuando oyes la primera voz humana, aunque de apariencia inerte, en expresividad y sentimientos, “le atiende blabla bla bla, extensión bla bla blaaaabla 118” El demonio colorado que esconde tu malograda cabeza, se sienta en tu hombro izquierdo diciéndote
“ toma nota del nombre y número, para cuando cuelguen el teléfono, de manera misteriosa, poder llamar al mismo, y no tener que contar tu problema 10 veces” Y como un huracán, tu blanco amigo de la derecha te dice “ Esta vez será diferente…, parece una buena persona, competente”
Tú, y tu buena fe. Continúas con la conversación, con esa señorita que no atiende a explicaciones, de voz aguda, que te penetra en los oídos asta doler. Les explicas de todas las formas posibles que tu conexión no va, que el ruter no funciona, que la impresora no imprime, que el fax hecha hojas sin parar, que la cafetera se niega a hacer café, y ella todo lo ve normal. Cuando parece querer ayudarte oyes ese ruido inconfundible titititititi COMUNICANDO. Gritas al cielo, acordándote de toda la familia de la voz inerte a la que con toda sinceridad te desahogaste, contándole tus problemas, y ella, sin ningún reparo te cuelga.
A veces esto de la Atención al cliente es complejo. En mi fuero interno, se llego a una conclusión. Preparan a cada uno, para un solo problema. Si el tuyo no coincide con el telefonista te cuelga, hasta que das con el del premio. Justo el que aprendió la lección de tu problema. Si es que ya lo decía mi profesor, que lo de copiar no beneficia a nadie, y estos de Telefónica, yahoo, Ya, Hp, Vodafone, Fagor,… millones y millones más, son de esos especialistas en chuletas más que en electrónica. Y los perjudicados somos aquellos ignorantes, que pensamos que una persona, por teléfono, a sabe dios cuanta distancia, nos puede arreglar algo. Si es que asta los médicos se han apuntado a esta moda, y antes de mandarte una ambulancia te pasan con un telefonista que analiza tu caso antes de darte urgencia.
Vivimos en un mundo donde las comunicaciones han dado paso a una frialdad donde el amor y el odio se llevan sin mirarse directamente a la cara. Donde la línea telefónica, la misma que te da tantos problemas, te puede llevar a cualquier lado del mundo y enriquecerte intelectualmente con un solo clic. Tenemos todo al alcance de nuestro ordenador, porque si no esta en la red, es que no existe.






2 Comments:
una rosa siempre es una rosa
Acaso puedo ser yo la única persona del globo a la que la táctica de la amenaza con cambiar de compañía no ha servido para nada? Seguro que conoces a miles de personas a las que les han regalado meses de internet, duplicaciones o quintuplicaciones de la velocidad de internet, y tu te sientes el más estúpido del mundo porque tratas de sacar algo de provecho a esas compañías para las que solo eres un archivito más en su disco duro...y encima pasan de ti como de oir llover.
En fin, dicen que no siempre se puede salir uno con la suya, y yo creo que es que por cada 3 o 4 que pueden, hay uno al que le vienen todas de canto.
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